12 de enero de 2020

¿Sabías que la alcachofa y el girasol son plantas de la misma familia? ¿Y que España es uno de principales productores de alcachofa a nivel mundial? Hoy os queremos hablar de esta fantástica verdura que tenemos de temporada durante los meses de invierno. Con un sabor muy especial y una forma curiosa que hace que sea amada por unos y odiada por otros…

A la hora de elegir las alcachofas, hay que escoger las más grandes y pesadas en proporción a su tamaño, con las yemas grandes y compactas, bien formadas y de color verde claro. Para comprobar su frescura, podemos apretar la alcachofa y escuchar qué ruido hace: si cruje, es que aún es fresca. En cambio, si las hojas son blandas en su base o se abren con facilidad y presentan partes más oscuras, es signo de poca frescura.

En casa, hay que guardarlas en un lugar fresco lo antes posible. Podéis ponerlas en una bolsa de plástico cerrada y dejarla en la nevera. De este modo, aguantarán bien durante una semana. Si tienen tronco, las podéis poner en agua como si fueran flores y guardarlas igualmente en la nevera. Una vez cocidas, hay que guardarlas en frío y consumir en 24 horas, o bien congelarlas.

La alcachofa es una planta que mayoritariamente tiene agua, hidratos de carbono y fibra. También tiene más proteínas que otras verduras y casi nada de grasa. Entre las vitaminas, destaca la B1, responsable del aprovechamiento de los hidratos de carbono, grasas y proteínas, y del equilibrio del sistema nervioso.

El mineral más abundante es el potasio, y también tiene grandes cantidades de magnesio, fósforo, calcio y sodio. Todos estos minerales intervienen en el buen funcionamiento del sistema nervioso, la actividad muscular, los intestinos, el sistema inmunitario, etc.

Pero lo más destacado de la composición de las alcachofas son una serie de sustancias que no destacan precisamente por su cantidad sino por los notables efectos fisiológicos que provocan. Así, esta verdura acaba teniendo propiedades diuréticas, antitumorales, antiinflamatorias, combate el colesterol…

Es pues una gran fuente de salud y vale la pena aprovechar estos días para comerlas. Si os da pereza cocinarlas en casa, en los restaurantes de Menjar i Beure a Manresa la encontraréis en muchos menús diarios y de temporada. Es una verdura que tiene enormes posibilidades en la cocina: a la brasa, en guisos, como acompañamiento de platos de carne o pescado, en ensaladas, en arroces… Y a vosotros, ¿como os gusta más?